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Es un hábito caracterizado por ejercer una contracción intensa y prolongada en el cierre de las mandíbulas -espacio interoclusal-. Incorporado como una conducta de gran tensión muscular, este comportamiento se mantiene en la vigilia como en las horas de sueño, alterando como consecuencia tejidos bucales, piezas dentarias y articulaciones. Muchas veces puede estar acompañado de dolor de cabeza, cuello, hombros, espalda, de oído -por la gran tensión en la región de la articulación temporomandibular-, zumbidos, alteraciones posturales, respiratorias, trastornos del sueño, ansiedad, estrés, mareos y DTM -disfunción en la articulación temporomandibular-.
Objetivos en el tratamiento:
- Disminución de la tensión inadecuada y excesiva en los músculos masticatorios
- Anular el dolor muscular que deriva de dicha tensión
- Modificación de la conducta a través de la identificación del hábito de tensión mandibular con reconocimiento de aquellas “causas” que lo llevan al “apretamiento de dientes”.
- Conocimiento y práctica del funcionamiento normal mandibular.
- Recuperación del espacio interoclusal libre (posición de reposo mandibular) fuera de los momentos de la masticación.
- Tratamiento del dolor y la tensión muscular excesiva y crónica de las áreas relacionadas: cuello, hombros, espalda.
- Mantenimiento regular de la posición de reposo mandibular, sin tendencia a la regresión.
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