Posible tratamiento del dolor, con este metodo, en las siguiente patologias.
1) Desgarros musculares
Forman el 90 % de las lesiones musculares y se caracteriza por ruptura de fibrillas musculares. Según su intensidad se dividen en tres grados de lesión. El síntoma típico es sentir un tirón en el lugar de la lesión, los factores predisponentes son en general: fatiga muscular, sobreentrenamiento o falta de entrenamiento.
2) Tenosinovitis de De Quervain
Producida por la inflamación de la membrana que recubre el tendón extensor del pulgar. Da dolor intenso al abrir el dedo (abducción) y debilidad del puño. Otras tenosinovitis se pueden dar con frecuencia en tendón de Aquiles o músculos tibiales, con dolor en el tobillo que aumenta en posición de pie.
3) Codo de tenista (epicondilitis)
Se trata de una afección común, encontrada en hombres de mediana edad, en un principio relacionada a la práctica de tenis, pero en realidad puede desencadenarse por cualquier ejercicio u ocupación que fuerce los extensores de la muñeca y los dedos. El dolor es puntual en el codo y se irradia hacia muñeca y mano, es de comienzo gradual y se intensifica con la extensión resistida de la muñeca.
4) Bursitis
Es la inflamación de las bolsas sinoviales que son sacos cerrados con membranas que facilitan y protegen el desplazamiento de tendones y músculos sobre las prominencias óseas. Existen más de 150 bolsas sinoviales en el cuerpo. Se producen por actividades que impliquen fuerzas de fricción excesivas y permanentes, traumatismos, infecciones o enfermedades reumáticas. Las más frecuentes son: bursitis subdeltoidea: dolor en cara externa del brazo y hombro sobretodo al despegar el brazo del cuerpo (abducción). Bursitis trocanterica: dolor en zona lateral de la cadera y muslo, aumenta al recostarse sobre el lado afectado. Bursitis aquiliana: dolor e inflamación en tendón de aquiles sobre todo a la marcha y al contacto con el calzado. Bursitis ileopectinea: dolor inguinal con irradiación a la rodilla que limita el paso en la marcha.
5) Lesiones de menisco de grado leve o moderado en rodilla.
Las lesiones más frecuentes se producen por atrapamiento de meniscos en un determinado movimiento exigido, generalmente la rotación del fémur sobre tibia. Si bien las lesiones pueden ser variadas, los síntomas típicos son: la rodilla trabada, los ruidos articulares, dolor cuando se intenta cargar con peso esa articulación, derrame interno, limitación a la extensión, dolor a la presión en la interlínea de la rodilla, inestabilidad al apoyo en el suelo y atrofia del músculo cuádriceps. |